s2 Fitness te recomienda: VIVIR EN FORMA NO TIENE EDAD

Debemos descartar definitivamente la idea de la vejez asociada al aburrimiento y a la inactividad. Siempre que se haga adecuadamente, alcanzar o mantener una buena salud y un aceptable nivel de condición física es posible, y por tanto, un estado de plenitud y bienestar.

Sin embargo el camino es el contrario al que estamos acostumbrados, porque si ante la fatiga optamos por el reposo, cada vez que realizamos cualquier tarea con requerimiento físico, nuestro umbral de fatiga será menor. En cambio, si realizamos una adecuada y reglada actividad física, el umbral de fatiga aumentará y nos permitirá acometer con mejores garantías tareas comunes a las que nos podríamos enfrentar con temor con anterioridad.

Ahora bien, las consideraciones necesarias para atacar con garantías un programa físico para mayores incluyen:

La individualización del programa de entrenamiento.
La adaptación del programa a aquellas cualidades físicas compatibles con la edad.
Evitar a toda costa el riesgo de lesiones en los programas de entrenamiento.
Pensar en el programa no solo como una fuente de salud y sino también como una mejora en el rendimiento, entendido este último como la mejora del día a día.
Es decir, un asesoramiento de un profesional que nos guíe y nos cuide.
Y como respuesta a un ejercicio físico realizado con criterio y continuidad obtendremos una serie de mejoras:

A nivel psicológico porque el ejercicio también afecta al sistema hormonal liberando endorfinas y testosterona u hormona de crecimiento.
Los ejercicios cardiovasculares regulan el colesterol o la hipertensión, entre otros.
Los ejercicios de fuerza, al crear mas músculo, protegen al sistema osteoarticular y evitan la osteoporosis.
Tendremos un mejor hábito en cuanto a una correcta hidratación y puede mejorar nuestra forma de entender la importancia de la alimentación.
Existirá una mejora en el sistema digestivo.